top of page
  • Instagram
  • Facebook
  • YouTube
  • X
  • Pinterest

Historia del maquillaje en los siglos XVIII y XIX

  • Foto del escritor: carolina cantillo
    carolina cantillo
  • 8 feb 2024
  • 2 Min. de lectura

Actualizado: 16 may 2024

Durante los siglos XVIII y XIX, la estética y las tendencias de maquillaje experimentaron cambios significativos en comparación con las épocas anteriores. Estos cambios estuvieron impregnados de alteraciones culturales, sociales y políticas que dejaron su huella en la concepción de la belleza y la aplicación del maquillaje.


Maquillaje en el Siglo XVIII y XIX

En el siglo XVIII, se observó un cambio en la actitud hacia el maquillaje y la belleza, influenciado en parte por la Ilustración y los cambios sociales. Aunque el maquillaje mantenía su popularidad en las cortes europeas, especialmente entre las clases sociales elevadas, se adoptó un enfoque más suave y natural. Las mujeres utilizaron polvos blancos y coloretes suaves para lograr un aspecto pálido y delicado. A diferencia de las cejas delgadas y arqueadas del Renacimiento, se volvió a preferir las cejas naturales, y las mujeres empezaron a usar maquillaje de manera más visible durante el día, resaltando la simplicidad y la naturalidad.


En el siglo XIX, la época victoriana asoció la belleza con la moralidad y la virtud. Se mantuvo la valoración de la piel pálida, utilizando polvos blancos, coloretes y labiales en tonos suaves. La ciencia y la medicina influyeron en el maquillaje, dando lugar a productos con supuestas propiedades beneficiosas para la piel. A medida que avanzaba el siglo, los cambios en los roles de género y la participación de las mujeres en la sociedad se reflejaron en la moda y el maquillaje, promoviendo la expresión personal e individualidad. El maquillaje también se destacó en el teatro y el entretenimiento, adoptando estilos más dramáticos y elaborados para resaltar las expresiones faciales en escena.

Maquillaje en el Siglo XVIII y XIX
Estas es una pintura de Boucher, vemos a Madame de Pompadour en su momento de arreglo personal, usando una brochita para aplicarse el rubor de tono Pompadour Pink, que ella misma hizo famoso. También lleva puesta una capa para evitar que los polvos cosméticos manchen su vestido.

En cuanto a las tendencias específicas en los siglos XVII y XVIII, la obsesión por los rostros pálidos prevaleció, espolvoreando polvos de talco o harina de arroz en rostro, cuello y escote. Francia marcó el canon de belleza, desaprobando el colorete en ojos y mejillas. Las mujeres buscaban un aspecto pálido, y ante la falta de coloretes, se pellizcaban para que la sangre pigmentara sus pómulos.



Historia del maquillaje SXVIII y XIX

En Asia, especialmente en Japón con las

Geishas, se utilizaba un maquillaje distintivo para resaltar rasgos de manera sugerente. El maquillaje blanco cubría rostro, cuello y manos, con zonas estratégicas sin pintar para acentuar la sensualidad. Ojos y cejas se remarcaban con carbón, y los labios se pintaban en forma de corazón.


En el siglo XVI, tras la llegada a América, se descubrieron nuevos materiales para elaborar productos cosméticos, reduciendo riesgos y toxicidad. El maquillaje se volvió esencial en las cortes inglesas y francesas. En los siglos XVII y XVIII, la euforia por el maquillaje fue evidente en hombres y mujeres de alta sociedad, con maquillajes extravagantes y labiales compuestos por extracto de uva negra y orcaneta y la moda barroca llevó la obsesión por el maquillaje a niveles exagerados.


Espero que te haya gustado este blog y recuerda que "la belleza y la inteligencia son dos joyas que, cuando se combinan, crean un tesoro incomparable." Nos vemos en el siguiente blog. Recuerda dejar un like, comentar, y seguirme en redes sociales.



Comentarios


SUSCRÍBETE A NUESTRO BOLETÍN

SUBSCRIBE TO OUR NEWSLETTER

¡Gracias por tu mensaje!

  • Instagram
  • Facebook
  • Pinterest
  • Twitter
  • YouTube

© 2020 Creado por CarolinaCantillooMUA

bottom of page